La fotografía de naturaleza y fauna nos permite mostrar animales y entornos naturales de una manera atractiva y respetuosa. Es una disciplina que combina técnica, paciencia y capacidad de observación.
Fotografiar animales no consiste solamente en apuntar y disparar. Debemos anticiparnos a sus movimientos, conocer el comportamiento del sujeto y aprovechar las condiciones de luz y del entorno.
¿Qué es la fotografía de fauna?
La fotografía de fauna se centra principalmente en animales en libertad o en su entorno natural.
Podemos fotografiar aves, mamíferos, reptiles, insectos y muchas otras especies.
El objetivo puede ser simplemente documentar un animal, mostrar su comportamiento o crear una imagen con un mayor componente artístico.
La paciencia es fundamental
Uno de los aspectos más importantes de este tipo de fotografía es la paciencia.
Los animales no siguen nuestras indicaciones y muchas veces tendremos que esperar para conseguir la fotografía que buscamos.
Observar previamente el lugar y conocer las costumbres del animal puede aumentar considerablemente nuestras posibilidades de éxito.
Utiliza una distancia adecuada
Es importante mantener una distancia que no altere el comportamiento del animal.
En fotografía de fauna es preferible utilizar un teleobjetivo antes que acercarnos demasiado al sujeto.
Además de facilitar la fotografía, mantener una distancia adecuada demuestra respeto por el animal y evita causarle estrés.
El teleobjetivo
Los teleobjetivos son especialmente útiles para fotografiar animales porque permiten trabajar desde cierta distancia.
Una distancia focal larga permite llenar el encuadre con el sujeto sin necesidad de aproximarnos físicamente.
La elección de la focal dependerá del tamaño del animal, la distancia a la que podamos trabajar y el tipo de fotografía que queramos realizar.
La velocidad de obturación
Los animales pueden moverse rápidamente y debemos utilizar una velocidad adecuada para evitar fotografías movidas.
Para un animal tranquilo puede ser suficiente una velocidad moderada.
Si está corriendo, volando o realizando movimientos rápidos, necesitaremos velocidades mayores para congelar la acción.
En aves en vuelo, por ejemplo, puede ser necesario utilizar velocidades muy rápidas para conseguir suficiente nitidez en alas y cuerpo.
El enfoque
El enfoque es especialmente importante cuando fotografiamos animales en movimiento.
Los modos de enfoque continuo y seguimiento pueden ayudarnos a mantener enfocado al sujeto mientras se desplaza.
Cuando nuestra cámara dispone de detección de animales u ojos, estas funciones también pueden facilitar el trabajo.
Aun así, debemos conocer las limitaciones del sistema y estar preparados para seleccionar manualmente el enfoque cuando sea necesario.
Los ojos como punto de atención
En muchas fotografías de animales, los ojos son uno de los elementos que más atraen la atención.
Conseguir que el ojo aparezca nítido puede marcar una gran diferencia en el resultado.
Cuando utilizamos una profundidad de campo reducida, debemos prestar especial atención a la precisión del enfoque.
La luz
La luz puede transformar una fotografía de fauna.
La luz suave de las primeras horas del día puede producir sombras agradables y colores naturales.
La luz lateral puede destacar el volumen y la textura del animal.
También podemos utilizar el contraluz para crear siluetas o resaltar el contorno del sujeto.
El fondo
Un fondo limpio ayuda a destacar al animal.
Antes de realizar la fotografía, observa qué hay detrás del sujeto.
Si es posible, cambia ligeramente tu posición para evitar elementos que distraigan.
Una profundidad de campo reducida también puede ayudar a separar al animal del entorno.
Conoce el comportamiento
Cuanto más conozcamos al animal que queremos fotografiar, más fácil será anticiparnos a sus movimientos.
Observar dónde se alimenta, dónde descansa o por dónde suele desplazarse puede permitirnos situarnos en un lugar adecuado antes de que aparezca.
Esta preparación suele ser mucho más efectiva que intentar perseguir al animal con la cámara.
Fotografía aves
Las aves son uno de los sujetos más populares de la fotografía de fauna.
Su pequeño tamaño y rapidez de movimiento hacen que sean un reto interesante.
Para fotografiarlas en vuelo debemos prestar especial atención a la velocidad de obturación y al enfoque.
También es importante dejar espacio en la dirección del vuelo para que la composición resulte más natural.
La composición en fotografía de fauna
No debemos llenar siempre todo el encuadre con el animal.
Dejar espacio alrededor puede ayudar a mostrar su entorno y contar una historia.
También podemos buscar diferentes perspectivas, fotografiar al animal a la altura de sus ojos o utilizar elementos naturales para crear profundidad.
Respeta siempre a los animales
La fotografía nunca debe estar por encima del bienestar del animal.
No debemos perseguir, tocar, alimentar o molestar deliberadamente a un animal para conseguir una fotografía.
En determinadas especies, especialmente durante la época de reproducción o cría, debemos extremar las precauciones y mantener una distancia adecuada.
Una buena fotografía de naturaleza debe conseguirse sin perjudicar al sujeto.
Practica y aprende de cada salida
La fotografía de fauna requiere muchas horas de práctica.
No todas las salidas producirán fotografías espectaculares, pero cada experiencia permite aprender algo nuevo.
Analiza las imágenes que has conseguido y observa qué funcionó y qué puedes mejorar: enfoque, velocidad, composición, luz o momento del disparo.
Con paciencia y práctica, aprenderás a anticiparte mejor a las situaciones y aumentarán tus posibilidades de conseguir fotografías de calidad.
La fotografía de naturaleza y fauna combina conocimiento, paciencia, técnica y respeto por el entorno. Cuanto mejor conozcamos al sujeto y su comportamiento, mejores oportunidades tendremos de fotografiarlo.
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