La fotografía se aprende con conocimientos técnicos, pero también con pequeños trucos y hábitos que pueden ayudarnos a trabajar de forma más rápida, segura y creativa. No todos estos consejos requieren equipo adicional. Muchos consisten simplemente en observar mejor, planificar y aprovechar las posibilidades que ya tenemos.
Lleva siempre tu cámara preparada
Cuando salgas a fotografiar, intenta tener la cámara lista para trabajar. Comprueba la batería, la tarjeta de memoria y los ajustes básicos antes de comenzar. No hay nada más frustrante que encontrar una buena oportunidad y descubrir que la batería está agotada o que no queda espacio en la tarjeta.
Comprueba el fondo antes de disparar
Antes de pulsar el disparador, mira más allá del sujeto principal. Un objeto que aparece detrás de una persona, una rama que parece salir de su cabeza o un elemento brillante pueden arruinar una composición. Un pequeño cambio de posición puede solucionar el problema.
Utiliza las líneas para dirigir la mirada
Carreteras, caminos, edificios, vallas o sombras pueden crear líneas que conduzcan la mirada hacia el sujeto principal. Busca estas líneas cuando compongas una fotografía y utilízalas para crear profundidad y dirección.
Acércate al sujeto
Cuando sea posible, acercarse físicamente puede mejorar una fotografía. Eliminar elementos innecesarios del encuadre permite centrar la atención en lo importante. Sin embargo, debemos respetar siempre las distancias adecuadas, especialmente cuando fotografiamos personas, animales o situaciones en las que acercarnos pueda resultar molesto o peligroso.
Prueba a alejarte
El consejo contrario también puede ser útil. A veces una fotografía mejora cuando mostramos más información del entorno. Dejar espacio alrededor del sujeto puede ayudar a contar una historia y situarlo dentro de un contexto.
Cambia la orientación de la cámara
No hagas todas las fotografías en horizontal. Prueba también el formato vertical. Algunas escenas funcionan mucho mejor en vertical, especialmente los retratos, edificios o sujetos que tienen una orientación predominantemente vertical.
Utiliza el histograma
El histograma permite analizar la distribución de luminosidad de una fotografía. Aprender a interpretarlo puede ayudarte a detectar zonas excesivamente oscuras o claras incluso cuando la pantalla de la cámara no permite apreciarlo correctamente. Es especialmente útil cuando trabajamos con condiciones de iluminación complicadas.
Revisa los bordes del encuadre
Antes de disparar, comprueba los cuatro lados de la imagen. Muchas veces nos concentramos tanto en el sujeto que olvidamos lo que ocurre en los extremos. Eliminar elementos que distraen puede mejorar considerablemente la fotografía.
Haz varias versiones de la misma fotografía
Cuando encuentres una composición que te guste, no tengas miedo de realizar varias versiones. Puedes cambiar ligeramente el encuadre, la distancia focal, la exposición o el punto de enfoque. Después podrás comparar los resultados y decidir cuál funciona mejor.
Utiliza el bloqueo de exposición y enfoque
Muchas cámaras permiten bloquear el enfoque y la exposición. Estas funciones pueden ser útiles cuando el sujeto no se encuentra en el centro del encuadre o cuando la cámara puede interpretar incorrectamente la luminosidad de la escena. Conocer estas funciones te permitirá tener un mayor control sobre la fotografía.
Fotografía en diferentes condiciones
No limites tu práctica a los días soleados. La niebla, la lluvia, las nubes, la nieve o la luz de una tormenta pueden producir imágenes muy diferentes. Las condiciones cambiantes suelen ofrecer oportunidades que no aparecen en un día completamente despejado.
Espera al momento adecuado
A veces la mejor fotografía consiste simplemente en esperar. Una persona puede entrar en el encuadre, una nube puede cubrir parcialmente el sol o un animal puede adoptar una posición interesante. La paciencia puede convertir una fotografía normal en una imagen mucho más atractiva.
Utiliza el movimiento de forma creativa
No siempre debemos intentar congelar completamente el movimiento. Una velocidad lenta puede utilizarse para crear sensación de movimiento en agua, vehículos, personas o cualquier otro elemento dinámico. La fotografía también consiste en decidir cuándo queremos mostrar el movimiento y cuándo queremos congelarlo.
Aprende a trabajar con el equipo que tienes
Antes de pensar en comprar un nuevo objetivo o cámara, intenta conocer a fondo tu equipo actual. Experimenta con diferentes distancias focales, aperturas, velocidades e ISO. Conocer las posibilidades y limitaciones de tu equipo te permitirá tomar mejores decisiones.
Mantén limpias las lentes
Una pequeña mancha o huella en el elemento frontal del objetivo puede reducir el contraste y afectar a la calidad de la imagen. Lleva un paño adecuado y limpia las lentes cuando sea necesario. Evita utilizar materiales que puedan rayar las superficies ópticas.
Haz copias de seguridad
Las fotografías digitales pueden perderse por un fallo de una tarjeta, un disco duro o cualquier otro problema. Realiza copias de seguridad de tus fotografías importantes y, cuando sea posible, conserva más de una copia. No esperes a perder una colección de fotografías para descubrir la importancia de tener una copia.
Organiza tus fotografías
A medida que aumente nuestra colección de imágenes, será más difícil encontrar fotografías si no las organizamos. Puedes utilizar carpetas por fechas, lugares o proyectos y añadir palabras clave o clasificaciones cuando resulte útil. Una buena organización facilita también el proceso de edición y selección.
Aprende atajos y controles de tu cámara
Cuanto menos tiempo necesites para encontrar una función, más rápido podrás reaccionar ante una situación. Practica los controles principales hasta poder utilizarlos casi de manera automática. Esto es especialmente importante en fotografía de acción, fauna o situaciones en las que el momento decisivo dura muy poco.
No tengas miedo de experimentar
Las reglas fotográficas son herramientas, no obligaciones. Una vez que entiendas cómo funcionan, puedes experimentar y romperlas intencionadamente. Prueba composiciones diferentes, velocidades poco habituales, exposiciones creativas o perspectivas nuevas. Muchas fotografías interesantes nacen precisamente de experimentar.
Lleva un pequeño registro de lo que aprendes
Cuando una fotografía salga especialmente bien, intenta recordar qué hiciste. Anotar la configuración utilizada, las condiciones de luz o el lugar puede ayudarte a repetir determinados resultados en el futuro. También puedes utilizar los datos EXIF de la fotografía para revisar posteriormente los ajustes de la cámara.
Mira más y dispara mejor
Quizá el mejor consejo para cualquier fotógrafo sea aprender a observar. Mira cómo incide la luz, cómo se relacionan los elementos de una escena, qué colores aparecen y qué ocurre cuando cambias de posición. Cuanto más entrenes tu mirada, más fácil será encontrar fotografías interesantes.
La fotografía no consiste únicamente en tener una buena cámara. Consiste en saber reconocer una buena oportunidad y estar preparado para capturarla.
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